|
Nunca, nunca, nunca debes revelar el secreto, esta es
la primera y fundamental norma de cualquier mago, ya sea profesional o
aficionado. El motivo de esto es muy simple, la magia es ilusión
y tu eres el ilusioniosta, en el momento que esa ilusión deja de
existir (porque ya has explicado el "truco") todo desaparece.
No
seas impaciente, ya se que todo el mundo, sobre todo cuando empieza,
está deseando poner en práctica lo que ha aprendido pero
es muy importante que te tomes tu tiempo para estar completamente seguro
de lo que vas a hacer, por lo tanto ...
Practica,
practica y practica, es la única manera de conseguir el
exito. Es mejor no hacer un juego antes de hacerlo mal. Por lo tanto ensaya
en casa hasta que seas capaz de realizar el efecto con los ojos cerrados.
Nunca
repitas un juego en la misma sesión. Es muy peligroso
pues a parte de perder el climax final, los espectadores estarán
únicamente pendientes para ver si descubren el truco.
No
hagas todos los juegos que conozcas en una sola sesión.
Guárdate algunos, ya que para una próxima sesión
con el mismo público no tendrías más juegos.
Comienza
por un juego de mucho efecto. El
comenzar por un "buen" juego, ayuda a crear un ambiente de gran
expectación y predispone favorablemente al público, que
es muy importante. Después puedes continuar con juegos más
sencillos e ir subiendo el nivel hasta terminar con el último juego
que debe de ser "la bomba". El último juego es el que
mejor recuerdan los espectadores.
Cuida tu material. Es muy importante que los elementos
con los que trabajas estén en buen estado, de esta manera te garantizarás
el que no falle nada en el momento menos esperado, además tendrás
todo a punto para cualquier imprevisto.
Por
último, no quiero ser un pesado, si tu afición crece y quieres
seguir aprendiendo procurate buenos libros de magia (cartomagia, monedas,
mentalismo, micromagia o close-up, cuerdas, etc.) y leelos, después
practica, practica y practica. La recompensa es fantástica.
Ahora,
si quieres entrar a aprender algunos juegos pulsa aquí
y suerte.
|